Reynaldo
Hernandez Rosa
San Francisco de Macoris
La degradación efectuada e incorporada por
Danilo Medina a
estamentos puntuales del Estado
es vergonzante, máxime, en ocasiones que sus
mejores hombres y mujeres
deberían estar al frente de
organismos cuya representación exige de recia formación, arropados de acciones axiológicas, en
tanto, como es el caso del
cuerpo diplomático, el
cual es todo
un basural olímpico.
Como colofón al clímax
perverso designa a Miguel
Octavio Vargas Maldonado, un
vulgar comerciante de la
política, este , como
Canciller de la República, sin duda, la
imagen del país
ante los eventos
internacionales.
No pudo ser peor
el nombramiento de
este personaje funesto fuera
y dentro del accionar
partidario, arrastrando desde
hace anos, Danilo, a un cuerpo
diplomático conformado por chapiadoras,
plumíferos, pajaros, adulteras, periodistas vendidos ayer, alcahuetes sin preparación,
evidenciando el exiguo criterio
del presidente para con los
gobernados.
Es
tal el nivel de
degradación de nuestra diplomacia que
Peggy Cabral de Peña Gómez
es un ejemplo fehaciente de la
miasma que inserta
en el área debe
llama a la repulsa
colectiva. Una señora amante de
los negocios con el Estado, bifurcando lo que fue
el accionar del líder
perredeista, la cual pese a
ser designada como
Embajadora en Italia, a penas
ha realizado una visita
a su legación diplomática, a sabiendas
del dilema existente
con la nación
europea, la cual retiro
sus servicios en el país.
Peggy Cabral, que devenga
en euros, se la pasa en sus
labores comerciales en el país, vendiendo sus
servicios de suplidora
de canastas navideñas
a funcionarios del Estado,
hoy, camuflageada de una supuesta Comisión de Empleos para perredeistas,
trampolín para llegar hasta
los personajes que
dirigen organismos y entidades edilicias
para ofertar sus
negocios Una
vergüenza mas.
Todo con
la anuencia de Danilo
Medina, que conoce
de las iniciativas, empero, cegado aun por la ambición de
seguir en el poder, obvia todas
estas acciones corruptas y delictivas….