La sucesión de terremotos registrados en distintas regiones del planeta ha reactivado una pregunta inquietante: ¿estamos ante una señal de que se aproxima un “súper terremoto”? El canal de divulgación científica El Robot de Platón aborda el tema en un video reciente y contrasta la percepción de una actividad sísmica creciente con los datos disponibles. La conclusión más importante es prudente: una racha de sismos no constituye por sí sola una predicción de un gran evento global.
Video original: “¿Se Viene un Súper Terremoto?”, publicado por el canal El Robot de Platón. Ver directamente en YouTube.
¿Realmente hay más terremotos que antes?
El video toma como punto de partida el terremoto de magnitud 8.8 ocurrido frente a la península rusa de Kamchatka en julio de 2025 y la atención generada posteriormente por sismos en otros países. Cuando varios eventos importantes reciben amplia cobertura en poco tiempo, es fácil interpretarlos como una sola cadena mundial.
Sin embargo, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) explica que los aumentos y descensos temporales de la sismicidad forman parte de las fluctuaciones normales de la actividad natural. También influye que hoy existen más instrumentos, notificaciones móviles, videos y publicaciones en redes sociales. Un temblor que décadas atrás habría pasado inadvertido fuera de su región puede convertirse ahora en noticia internacional en minutos.
Esto no significa que el riesgo sea imaginario. Los terremotos ocurren constantemente y algunos pueden ser devastadores. Lo que debe evitarse es convertir una concentración de noticias en una afirmación de que todo el planeta entró en una fase sísmica extraordinaria sin evidencia suficiente.
Por qué algunos sismos aparecen en secuencia
Los terremotos no son eventos completamente aislados. Después de un sismo principal suelen producirse réplicas en la misma zona durante días, meses o incluso más tiempo. También existen enjambres sísmicos, en los que ocurren múltiples movimientos sin que uno domine claramente, y cambios de tensión que pueden influir en fallas cercanas.
Pero una secuencia regional no demuestra que un gran terremoto vaya “saltando” de país en país. La ubicación de las placas, la distancia, el tipo de falla, la profundidad y la distribución de esfuerzos deben analizarse en cada caso. La coincidencia temporal no basta para establecer una relación causal.
¿Se pueden predecir los terremotos?
El USGS es categórico: ningún científico ha logrado predecir un gran terremoto indicando simultáneamente fecha y hora, ubicación y magnitud. Lo que sí puede hacerse es estimar la probabilidad de que ocurra un evento significativo en una región durante un periodo determinado, basándose en fallas conocidas, geología e historial sísmico.
También debe distinguirse entre predicción y alerta temprana. Una alerta se activa cuando los sensores detectan que un terremoto ya comenzó y puede ofrecer segundos valiosos antes de que las ondas más destructivas lleguen a determinados lugares. No anuncia el sismo con días o meses de anticipación.
Actividad humana, clima y sismicidad
El contenido audiovisual examina además si ciertas acciones humanas pueden generar movimientos. Existen terremotos inducidos, relacionados principalmente con la inyección profunda de fluidos, la disposición de aguas residuales, algunas actividades mineras y grandes embalses. El USGS señala que, en el caso de la industria petrolera, la inyección prolongada de aguas residuales ha sido una causa más frecuente que la fracturación hidráulica directa.
Los cambios en el agua superficial, el hielo o la presión sobre la corteza también son áreas de investigación. No obstante, estas líneas científicas no permiten atribuir automáticamente una racha mundial al cambio climático ni anunciar un terremoto concreto. Cualquier afirmación de ese tipo requiere datos y revisión especializada.
Por qué un sismo causa más víctimas que otro
La magnitud no es el único factor que determina una tragedia. Dos terremotos de fuerza similar pueden producir resultados muy diferentes por la profundidad del foco, la distancia a zonas pobladas, el tipo de suelo, la hora, la calidad de las edificaciones y la preparación de las autoridades y la ciudadanía.
Esta es una de las ideas más útiles del video: el desastre no depende solo del movimiento natural, sino también de la vulnerabilidad. Construcciones resistentes, planes de emergencia, educación pública y respuestas organizadas pueden reducir de manera considerable las pérdidas.
¿Qué significa para República Dominicana?
La República Dominicana se encuentra en una región de interacción entre las placas del Caribe y Norteamérica, por lo que la preparación sísmica debe ser permanente. El Centro Nacional de Sismología de la UASD mantiene el seguimiento de la actividad nacional mediante la Red Sísmica y Acelerográfica Nacional.
Esto no significa que los terremotos recientes en otros continentes permitan fijar una fecha para un evento en el país. La recomendación responsable es consultar los reportes del Centro Nacional de Sismología y las orientaciones del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), en lugar de cadenas anónimas o audios alarmistas.
| Antes | Durante | Después |
|---|---|---|
| Fijar muebles, identificar zonas seguras y preparar agua, linterna, radio y medicinas. | Agacharse, cubrirse y sujetarse; alejarse de ventanas y no usar ascensores. | Salir con cuidado, revisar daños y seguir solamente información oficial. |
La lección central: prepararse sin caer en pánico
El interés generado por el video puede servir para hablar de prevención, pero no para difundir una fecha inexistente o presentar una hipótesis como certeza. La actividad sísmica merece atención porque sus consecuencias pueden ser graves; precisamente por eso, la información debe manejarse con rigor.
Más que intentar adivinar el próximo terremoto, hogares, escuelas, comercios e instituciones pueden reducir riesgos revisando edificaciones, practicando rutas de evacuación, definiendo puntos de encuentro y conociendo las fuentes oficiales que deben consultarse durante una emergencia.
Fuentes consultadas: USGS sobre fluctuaciones de la actividad sísmica; USGS sobre predicción de terremotos; USGS sobre sismicidad inducida; Centro Nacional de Sismología de la UASD; y guía del COE para terremotos. Consultas realizadas el 21 de agosto de 2026.